¿Entrenar al fallo? ¿Seguro?

Dic 16, 2021
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¡Muy bien! Estas moviendo cosas que pesan, y las estás moviendo de forma lenta y controlada. Ya estamos entendiendo el motivo, que sobre todo no es otro que el bienestar de tus articulaciones y, ya de paso, el ahorro de tiempo. Ahora, el siguiente paso, es hasta dónde llegar. ¿Entrenar al fallo? ¿Seguro?

Respuesta corta: hasta que no puedas más. Es sencillo, cuando veas que no se puede seguir moviendo el peso, no sigas forzando.

Respuesta un poquito más larga (pero no mucho): hasta llegar al fallo muscular. Aquí es donde entra la física, para explicar el porqué entrenar al fallo.

Cuanto realizamos un movimiento, no somos igual de fuertes en todo el movimiento. Se genera una curva de fuerza. Dentro de ese movimiento, hay momentos en los que eres más fuerte, y momentos en los que eres más débil. En función de la distribución de estos momentos, se dibuja una curva de fuerza que puede tener diferentes formas.

Si entrenas con máquinas convencionales, como hemos entrenado todos alguna vez, no respetan la curva de fuerza que genera el cuerpo humano. Pero hay marcas, como Nautilus o MedX, que diseñan sus máquinas para que el movimiento se adapte a esa curva de fuerza. Si entrenamos con peso libre o peso corporal, con las indicaciones correctas también se puede lograr respetar esa curva.

¿En qué influye la curva?

Esto nos lleva a diferenciar dos tipos de fallo muscular. Por un lado, existe el fallo muscular real, y por otro el fallo mecánico.

Fallo mecánico

Cuando vamos moviendo el peso, puede pasar que haya un momento en el que topemos con que la fuerza que disponemos en ese punto del rango es muy poca. Estamos en la parte “jodida” de la curva. Pero si alguien ayuda un poquito en ese punto complicado, podríamos seguir en el resto del gesto hasta completarlo. Si no es posible la compañía, y estamos entrenando solos, es posible que cuando lleguemos a este punto, pensemos que ya hemos fallado. Que ese es el fallo muscular, cuando realmente todavía nos quedan fibras por fatigar.

Fallo muscular

El momento en el que ya no puedes mover ni un hilo de paja, aunque de ello dependiera tu vida. En ningún momento del rango de movimiento. Hemos agotado totalmente las fibras en la parte débil y en la parte fuerte de la curva. Si alguien te ayuda tendría que hacerte la repetición entera porque ya no tienes gasolina para mover nada más. Este es el fallo al que hay que ir en el entreno.

Otro aspecto importante a tener en cuenta, es que la sensación de entrenar al fallo no es precisamente agradable. Es una sensación que al cuerpo no le gusta. A nivel hormonal pones alerta a todo el organismo. La sensación de nuestros antepasados de lucha o huye es muy difícil de reproducir en la actualidad. Pues, créeme, esta sensación, si no se le asemeja, es la que más se le aproxima.

Esto tiene como consecuencia que la cabeza te va a pedir parar. Empieza una lucha interna entre tu razón, que te dice que no sigas porque es algo incómodo, y tu corazón, que te pide que termines el ejercicio como sea, aunque no se respete la técnica. Esto es un aspecto clave del HIST. Un proceso en el que poco a poco vas integrando la tolerancia a esta sensación.

¿Por qué entrenar al fallo?

En un entorno lejano a la competición, entrenar al fallo es la forma más exacta de medir la progresión. Medir el tiempo bajo tensión hasta el momento en el que ya no se puede seguir realizando fuerza, es una manera más precisa de medir el progreso en el entrenamiento. Simple y al alcance de todo el mundo. Elimina otros factores como el tiempo que pueda costar hacer cada repetición, en el caso de que se cuenten repeticiones. Entrenar al fallo permite diseñar un tipo de entrenamiento que se adapte a tu vida. Te da margen hasta la próxima sesión para disfrutar más tiempo con el resto de cosas que implica la vida.

Con esto, aunque lo explique en la siguiente pantalla, ya tienes los puntos básicos para entender qué es el HIST.

¡Te espero!

Julio Soguero

Me llamo Julio y soy entrenador y dietista. Estoy aquí para que tu salud señale el Norte. Mi objetivo es que todo el mundo tenga acceso al ejercicio físico y nutrición bien diseñados. Estudio físicas porque algún día me gustaría entrenar astronautas. Actualmente vivo entre España, Francia y Estados Unidos, así que no importa de la parte del mundo que me escribas. Empieza el mapa desde el principio… ¡Y pásate el juego!